Aunque resulte tópico, me gusta pasar el mes de agosto en Sevilla, tengo que reconocerlo, como a tantos otros, no sé si muchos o pocos, porque precisamente mi afición es a la ciudad con menos gente, al menos en mi zona, que no es céntrica, sino algo alejada del desfile turístico -que no seré yo el que lo critique, con la que está cayendo-, una zona de barrio clásica, sin más datos. El bueno de D. Antonio Machado, escribió aquello de "Sevilla sin sevillanos", con un sentido crítico, pero enamorado, que yo suscribo sin reservas. Sevilla es abarcable, comedida, posible, llevadera, salvo cuando aparece la bulla. Por eso prefiero la Sevilla de mi barrio. El que quiera que venga, pero yo no haré propaganda