viernes, 24 de mayo de 2013

"Escuela pública o pijos muertos"

Hoy he vuelto a pasar por la puerta de un conocido instituto de enseñanza secundaria sevillano –en el que, por cierto, trabajé durante un curso en los primeros años de profesor- y he comprobado con agrado que los directivos han tenido la sensatez de cubrir cuanto antes las pintadas de la última jornada de huelga contra la reforma educativa. Porque la disyuntiva que da título a esta nota de hoy (“escuela pública o pijos muertos”) era precisamente la pintada que más me llamó la atención días atrás. Y sentí una gran desazón como ciudadano y como profesional de la enseñanza.

Tal vez no se trate más que de una expresión hiperbólica, de las habituales en un día de movilización juvenil acalorada, y que no se corresponda en absoluto con la más mínima intención de desear la muerte al que no estudie en un centro educativo público.

Pero escrito en la puerta de un centro de enseñanza, en el que los muchachos han de aprender, entre otras cosas, a utilizar la razón para defender sus opiniones en una sociedad democrática, es la manifestación práctica del más absoluto de los fracasos.

Nunca, ni de broma, han de aprender nuestros jóvenes a combatir las ideas opuestas a las suyas por medio de la eliminación del contrario. Sin tolerancia es imposible la convivencia. Si el autor del grafiti (o “grafito”, como propone la real academia) es partidario de la exclusividad de la escuela de iniciativa pública, que aprenda a defenderlo democráticamente, que se reúna con chicos que lo vean de otro modo y, ¿por qué no?, en torno a un velador con unos refrescos, escuche, hable y disfrute. Nada más humano que la comunicación civilizada.
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Nota: Ayer, también en Sevilla, un señor agredió gravemente a un médico de un centro de salud, porque le daba algún tipo de explicaciones que no le convencieron. El médico tuvo que ser trasladado a un hospital. Espero que el ciudadano no se dedicara cuando joven a escribir pintadas como la que comentamos.

miércoles, 22 de mayo de 2013

La "Championlí" y la "Europalí"

La liga de fútbol está terminando y es el momento de recoger los frutos -calabazas, en el peor de los casos- del trabajo de todo el curso deportivo. Unos equipos subirán de categoría, otros tendrán que probar suerte en una liga inferior. Y los que lo han hecho mejor podrán participar en las dos competiciones europeas, la Liga de Campeones y la Liga Europea, expresiones -que no traducciones- de lo que en inglés se expresa con "Champions League" y "Europe League". 
Y digo que no se trata de traducciones porque en Europa somos todos iguales, y lo son por tanto todas las lenguas habladas en nuestro continente. Es evidente que el inglés se ha convertido por la fuerza de los hechos en la lengua para comunicarnos, no sólo con los demás europeos, sino con los habitantes de todo el mundo, pero no debe ello significar que los demás idiomas "traducen" lo dicho o escrito en esa lengua.
Así que si nos quejamos los españoles de que nuestra lengua no es siempre respetada en las instituciones europeas, comencemos por respetarla nosotros, utilizándola adecuadamente, sin expresiones como las que titulan esta nota de hoy, que ni son inglesas, ni castellanas, sino meras adaptaciones de la jerga periodística, que prefiere la inmediatez a la precisión.